Autor de la imagen: Jena.murphy
Me encantó el artículo del músico Lluís Gavaldà que relataba sus nuevos propósitos como padre, para este nuevo año. En él se recogen muchas de las vivencias que, como padres, nos pasan en el día a día; pero que con el ritmo de vida ajetreado que llevamos, no nos deja ser muy conscientes.
Hoy he querido compartir contigo algunas de sus reflexiones, pero te recomiendo que lo leas entero. Así que, aquí te dejo el enlace: www.ara.cat
El artículo de Lluís empezaba así: “No perder los papeles cuando le pido por octava vez que salga del escondrijo secreto porque son las nueve y llegamos tardísimo a la escuela, para variar. No gritar. Ponerme al día de los personajes de su serie favorita para poder sentarme con él mientras mira los dibujos y comentar la jugada.”
Otra parte que me gusta mucho es esta: “No ser tan pesado con los besos. Renegar menos cuando el árbitro no ve que era un penalti como una casa. Hacerle entender que luchar con el papa jugando es divertido pero que usar las técnicas aprendidas en nuestras luchas con los niños de clase es un error -primero porque los niños de clase se vuelven y segundo porque te castigan. Ah, sí!, y porque pegar es malo-. No gritar”.
Y por último: “Dosificar un poco las ganas que tengo siempre de comérmelo a besos. Dejar de preguntarle si tiene novia cada día. No gritar. Parar de atarle los zapatos y de llenarle el vaso de agua y de cortarle la carne como si todavía fuera un niño pequeño. Dejar de mirármelo a escondidas y pensar que se está haciendo demasiado grande. Saborearlo cada día sin que lo note mucho. Hacerle entender que no se puede tener todo. Hacer de padre cada día apasionadamente, como hasta ahora. Ah, sí!, y no gritar…”
Estas reflexiones me invitan a proponerte una pequeña acción que seguro te sacará una sonrisa, sobretodo cuando finalice el año…
La propuesta es: Coger un tarro de cristal mediano o grande (no pequeño!), e ir añadiendo en forma de pequeñas notas cosas que queremos hacer todos juntos. La idea es meter frases divertidas, ideas, recetas y sueños o ilusiones que tengamos por cumplir. También pueden ser pequeños recuerdos de lo que hemos hecho juntos, como una entrada de cine, una invitación de cumpleaños, etc.
La idea es abrir ese tarro, única y exclusivamente, cuando finalice el 2013. Y así, podrás volver a compartir, recordar juntos las experiencias de ese año vivido y las que nos esperan por hacer juntos. Y quién sabe… quizá alguno de tus sueños ya lo tengas cumplido!!
¿Te animas a llenar tu tarro de las ideas?









Comentarios
Enviado por Anónimo en Lunes, 11 de Febrero de 2013 a las 15:50 Enlace permanente
Me animo... qué ilusión
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